¿De qué se trata la línea D.O. Carmen?
D.O. significa Denominación de Origen y es una línea que nace con el propósito de crear vinos junto a pequeños productores, rescatando el patrimonio vitivinícola de Chile. Cada vino rinde homenaje al territorio, a sus historias y a las formas de trabajo que forman parte del alma del vino chileno.
Es un proyecto construido desde la colaboración y el respeto, con el objetivo de dar vida a vinos distintos y auténticos, profundamente ligados a su origen. Las parras pertenecen a productores de toda la vida, verdaderos guardianes de viñedos históricos, que han dedicado su conocimiento y esfuerzo al cuidado de estas plantas, preservando prácticas tradicionales que hoy constituyen un valioso patrimonio vivo.
Carmen D.O. Loma Seca: el mejor Cinsault de Chile
Carmen D.O. Loma Seca ha sido reconocido en tres ocasiones como el mejor Cinsault de Chile, consolidándose como una referencia indiscutida de la variedad. Este reconocimiento proviene de destacados críticos y publicaciones especializadas, entre ellos James Suckling, quien le otorgó 95 puntos, el puntaje más alto que ha concedido históricamente a un Cinsault, además de dos distinciones por parte de la publicación nacional Descorchados.
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Reconocimientos obtenidos
· 95 pts – James Suckling
· 94 pts – Tim Atkin
· 93 pts – Vinous
El vino cuenta con una pureza única, frescura y jugosidad inigualable.
El Cinsault es una cepa tinta conocida por dar origen a vinos ligeros, frescos y muy expresivos, donde la fruta prima por sobre la estructura. Se caracteriza por aromas y sabores de frutas rojas frescas —como frutilla y frambuesa— acompañados de delicadas notas florales y especiadas. En boca es jugoso, de taninos suaves y acidez equilibrada, lo que lo convierte en un vino versátil, fácil de beber y especialmente atractivo para quienes buscan elegancia, frescura y una expresión honesta del origen, más que potencia o concentración.
Carmen D.O. Loma Seca es un 100% Cinsault. En nariz y boca predominan las frutas rojas frescas, como frutilla y frambuesa, acompañadas de sutiles notas especiadas.
En boca es un vino fresco, jugoso y equilibrado, con una acidez vibrante que realza su carácter bebible y honesto, reflejando fielmente la variedad y su origen.
El origen: Itata, cuna de la viticultura chilena
Este vino proviene del Valle del Itata, en la zona centro-sur de Chile, entre las regiones de Ñuble y Biobío, uno de los territorios vitivinícolas más antiguos del país y donde comenzó la historia del vino chileno.
El viñedo Loma Seca debe su nombre a su ubicación en laderas de arcilla y granito, sin riego, y se encuentra a solo 25 kilómetros del océano Pacífico, recibiendo una marcada influencia costera, ideal para la elaboración de vinos de gran frescura y tensión.
El viñedo es de secano (de rulo), lo que obliga a la planta a autorregularse y buscar su propio equilibrio durante la temporada. Esta condición natural permite obtener uvas de excepcional calidad y una expresión genuina del terroir.
Las parras están plantadas en cabeza, sobre suelos graníticos y arcillosos característicos del Itata. Mientras las zonas más suaves del terreno aportan homogeneidad, las caras convexas suman diversidad y complejidad, enriqueciendo el carácter final del vino.
Cosecha y elaboración: mínima intervención, máxima expresión
Las uvas fueron cosechadas a mano, respetando los tiempos naturales del viñedo. En bodega, se despalillaron y fermentaron en tanques de acero inoxidable con levaduras nativas, reforzando la identidad del lugar.
La extracción fue suave, mediante remontajes manuales, y tras finalizar la fermentación, el vino permaneció en contacto con sus pieles durante una maceración total de 18 días. Posteriormente, fue prensado en prensa vertical y trasegado a huevos de concreto, donde continuó su crianza, preservando frescura, textura y pureza.